Cómo ocurre
- La foto compartida: alguien toma una captura de su QR y se la pasa a otra persona.
- El mismo PDF a varios compradores: una boleta se revende varias veces.
- Códigos inventados o editados: si el código es predecible, se puede fabricar uno.
- Dos puertas sin conexión: cada una admite el mismo código porque no sabe lo que pasó en la otra.
La regla: un código, una entrada
Una boleta duplicada solo se detecta si el sistema recuerda el primer uso y rechaza los siguientes, en todas las puertas a la vez. Si cada puerta lleva su propia lista, o si nadie marca el ingreso, la copia entra.
Qué debe tener el sistema
- Códigos opacos e impredecibles, que no se puedan adivinar.
- Una firma en cada código, para que no se puedan fabricar.
- Validación central: todas las puertas consultan la misma fuente.
- Registro de cada intento con su hora y su puerta, admitido o rechazado.
- Un plan sin internet: lista guardada en la puerta y resolución de choques al sincronizar.
- La opción de anular una boleta perdida o reembolsada, con efecto inmediato.
Qué decir en la puerta
Quien llega con una copia muchas veces no sabe que lo es. El mensaje debe dar el dato exacto y no acusar:
Este QR entró a las 7:42 p. m. por la Puerta 1.
Esta entrada fue anulada. Llama al supervisor.
Con la hora y la puerta, el supervisor puede revisar el caso con calma, lejos de la fila.
Lo que la tecnología no resuelve
Un buen sistema evita que una boleta entre dos veces, pero no fija el precio de reventa ni reemplaza al personal. El organizador define sus políticas de venta y devoluciones, y el equipo de puerta necesita un supervisor para los casos difíciles. Si estás empezando, lee también cómo hacer boletas con código QR.